Nahuel Gallo, el gendarmario detenido 448 días en Venezuela, dio una declaración breve en conferencia de prensa flanqueado por la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, el canciller Pablo Quirno y el jefe de Gendarmería, sin aceptar preguntas.
Gallo se mostró angustiado al relatar su experiencia en la prisión Rodeo 1, que describió como un lugar de tortura psicológica, y mencionó que otros 24 extranjeros siguen detenidos allí. Salió en libertad el domingo con incertidumbre, agradeciendo genéricamente a las instituciones, el Estado argentino y organismos internacionales, pero evitó dar nombres específicos.
El panel destacó lo armado de la conferencia, cuestionando por qué Gallo no mencionó a la AFA ni a Claudio Tapia, quienes gestionaron su liberación vía Delcy Rodríguez, ni a otros como Marcela Pagano o el ex embajador Laborde. Criticaron al gobierno por no reconocer gestiones paralelas y por un supuesto guión que oculta el rol del fútbol argentino.
Patricia Bullrich cuestionó por qué no trajeron también a Giuliani en el mismo avión. El panel ironizó menciones a Estados Unidos e Israel, ajenas al caso, y al canciller por no actuar ante la amnistía venezolana tras cambio de gobierno.
Oscar Sago calificó de mala noticia para el canciller que se escapara la tortuga, aludiendo a la gestión fallida de la Cancillería.