Patricia Bullrich, senadora, contó su encuentro impactante con el gendarme Nahuel Gallo, liberado tras un año preso en Venezuela. Expresó alegría personal e institucional, destacando el seguimiento diario del caso desde su secuestro el 8 de diciembre junto a Alejandra.
Gallo se sorprendió de que supieran detalles de su calvario: cómo lo capturaron al saber que era gendarme, su encierro sin visitas ni noticias, y aún se siente preso con culpa por los 24 años restantes. Quiere contar más, solo reveló el 10% como el traslado secreto a Maduro que se supo una semana después por griterío.
Bullrich criticó duramente a Diego Brancatelli por burlarse sugiriendo que Gallo se quede en Venezuela por salario bajo, llamándolo falta de empatía. Defendió su orgullo como gendarme que pintaba la bandera argentina diariamente.
Explicó esfuerzos secretos del Estado para traerlo y su familia, pese a rechazos de maduristas que priorizaron a la AFA ligada a testaferros de Delcy Rodríguez. Rechazaron bandera solidaria en partido Venezuela-Argentina, mostrando falta de solidaridad pese a precedentes.
Sobre el nuevo ministro Juan Bautista Maíquez, cercano a AFA y familia judicial (Carlos Maíquez amenazado), Bullrich confía en su corrección pese a vínculos, insistiendo en incompatibilidades y responsabilidad en controversias AFA.