La licenciada Mariana Castro explica en ADN Buena Salud los factores destructivos del deseo sexual, enfatizando que no es la rutina lo que aplasta el deseo, sino la monotonía y falta de creatividad.
La rutina ordena la vida diaria, como cenar a las 9, pero la monotonía aburre, como comer milanesas todos los días. En parejas largas, los encuentros repetitivos generan aburrimiento; urge variar actividades con hijos, amigos y vínculos para evitar el embole.
El exceso de pantallas nocturnas, especialmente celulares y tablets en la cama, invade el espacio íntimo de la pareja, promoviendo chats y scroll interminable que lleva al insomnio y elimina la complicidad.
Recomienda parar la tecnología en la cama, reservándola solo para descanso y conexión erótica, conectando con discusiones previas sobre insomnio causado por dispositivos.