Narendra Modi, primer ministro de India, declara que el conflicto militar por sí solo no resuelve problemas, tras el hundimiento de un buque iraní por un submarino estadounidense frente a Sri Lanka. Exhorta a un rápido fin de las hostilidades en Ucrania y Asia Occidental, apoyando esfuerzos por la paz.
Modi enfatiza la urgencia de reformar instituciones globales como la Naciones Unidas para enfrentar desafíos crecientes y compromete erradicar el terrorismo en todas sus formas, criticando la pasividad de la ONU ante conflictos como el de Medio Oriente.
Las declaraciones surgen en medio de escaladas desde la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, generando fricciones internacionales incluyendo con España.