Corea del Norte se posicionó como aliado explícito de Irán en la escalada del conflicto en Medio Oriente, mostrando imágenes de la fabricación de un nuevo buque de 5.000 toneladas con potencial nuclear, desde el cual Kim Jong-un presenció el lanzamiento de misiles de crucero.
Panelistas destacaron que China solo aporta inteligencia, pero Corea del Norte sale abiertamente a defender a Irán, aumentando el riesgo de expansión del conflicto a Turquía, Chipre y estados árabes petroleros.
Se criticó a Trump por atacar a Irán por su programa nuclear mientras Corea del Norte ya lo tiene desarrollado, alimentando el debate internacional sobre la selectividad de las acciones militares.
El conflicto involucra ya 15 países y gana tensión constante, con sirenas en Israel, espacio aéreo cerrado, más de 5.000 vuelos cancelados, repercusiones económicas peores que en COVID, posiciones del Vaticano anti-Trump, Papa León XIV pidiendo diplomacia, Italia de Meloni ayudando bases a EE.UU. e Israel, y bolsas reaccionando al bloqueo del estrecho de Hormuz.