Lionel Messi protagoniza la imagen del año al entrar con Donald Trump a la Casa Blanca junto a compañeros del Inter Miami como Luis Suárez, Javier Mascherano y Rodrigo De Paul, en un encuentro sorpresa que generó revuelo.
Los conductores destacan la emoción de la foto, notan la timidez de Messi quedándose atrás y comentarios de Trump sobre su hijo fanático de Messi, comparándolo con Pelé y Maradona, mientras mezcla charla de fútbol con temas como guerra, Venezuela e Irán, dejando incómodos a los jugadores.
Reacciones en redes kirchneristas llaman "gorila" e "imperialista" a Messi por la foto que Alberto Fernández no tuvo con la Copa del Mundo, recordando enojos previos por camiseta a Milei y no ir a Casa Rosada.
Señalan fenómeno político del crecimiento del fútbol en EE.UU., pasando de básquet y béisbol a Messi como estrella global.