La madre de Juani Car, Roxana, conectada en vivo al programa, defendió las lágrimas de su hijo en Gran Hermano como emociones auténticas y no una estrategia de actor para victimizarse, explicando que la casa despierta sentimientos inesperados.
Roxana relató la historia de autogestión de Juani Car, un chico de Moreno hijo de docentes separados que dejó carreras estables como ciencias económicas para perseguir su vocación actoral, aprendiendo inglés, piano y guitarra de forma autodidacta, pagándose cursos de teatro y castings mientras trabajaba en una carnicería.
El panel debatió intensamente: algunos panelistas como Flor lo tildaron de "planta" por actuar y no integrarse a grupos, sugiriendo que necesita contar su historia de vida para ganar empatía dentro y fuera de la casa, mientras Roxana insistió en que su hijo rompe paradigmas jugando a su manera, siendo genuino y observador sin conformarse.
Se mencionó la conexión previa de Juani Car con Andrea del Boca, a quien saludó respetuosamente al entrar pero no formaron alianza, y Roxana cree que su hijo, seguidor del reality desde el inicio, gestionará las emociones para afirmarse y desafiar la placa actual sin peligro inmediato de salida.
Los conductores empatizaron con Roxana, destacando anécdotas personales como ser vecinos en La Reja, Moreno, y el panel concluyó que con solo ocho días en la casa, Juani Car juega a su estilo pero debe lograr más empatía de compañeros para no quedar aislado.