Kim Jong-un supervisó el lanzamiento del destructor Choi Jong de 5.000 toneladas en el astillero de Nampo, equipado con misiles balísticos, de crucero y potencial nuclear.
El líder norcoreano presenció pruebas de proyectiles y lo presentó como ampliación clave de la flota, alineado con objetivos del Partido de los Trabajadores. La Agencia Central de Noticias anuncia planes para dos buques similares o superiores por año durante cinco años.
Imágenes estatales mostraron lanzamientos de misiles estratégicos, mientras expertos surcoreanos señalaron asistencia técnica extranjera al buque. Kim revisó también el destructor Kang Kong, dañado en 2025 y relanzado tras reparaciones.