Jorge Blanco, artista plástico especializado en paleo reconstrucciones, detalla el proceso de texturizado y pintura de una escultura de dinosaurio patagónico. Inspirado desde la infancia en el Museo de La Plata, combina paleontología, biología y anatomía de aves modernas para recrear especies extintas con realismo.
En colaboración con Nacho y Bárbara, aplica material adhesivo con alcohol y esponja sobre el cuerpo para crear base textural. Las patas se modelan más gruesas, inspiradas en avestruz, con texturas de aves corredoras, y se disimula la unión del encastre con arrugas, pelos y protoplumas.
El ojo se fabrica con material flexible de dentistas, se pule para brillo y se integra en la cabeza definitiva. Blanco indica integrar protoplumas como plumas de garza, modela en plastilina para molde de silicona y vaciado en material más orgánico.
En la fase de pintura, aplica base de color, sombras oscuras en protoplumas y tonos brillantes en la cresta de la cabeza: celestes, azules y rojizos para el buche, buscando un acabado realista y vibrante.