Estados Unidos e Israel buscan un cambio de régimen en Irán, mientras ciudadanos iraníes, pakistaníes y coreanos intentan huir hacia Turquía. No hay una salida masiva como en otros conflictos, pero hay un flujo significativo de personas escapando del país ante los ataques continuos sobre territorio iraní.
Reino Unido evacúa a sus ciudadanos de Medio Oriente, complicados por cielos cerrados y riesgos de misiles. En Beirut, largas filas de autos muestran el escape del Líbano, con advertencias israelíes sobre ataques a bases de Hezbollah y almacenamientos de armamento.
El precio del Brent supera los 81 dólares por el cierre del Estrecho de Hormuz, que transporta un quinto de la producción petrolera mundial. Europeos como alemanes cruzan a Polonia por combustible más barato, y Francia evalúa controles de precios ante la suba mayor que en la guerra de los 12 días.
Misiles impactan refinerías en Bahrein y Arabia Saudita. En Israel, no hay impacto en combustible aún gracias a suministros vía Azerbaiyán y Turquía, supermercados normales y aeropuerto reabierto solo para repatriar israelíes con El Al, Arkia e Israir: 20.000 regresaron, 100.000 pendientes.
El general Dan Cain informa que la capacidad balística iraní cayó un 86%. Vida podría normalizarse en Israel la próxima semana. Advertencias a israelíes en exterior: evitar sinagogas y mostrarse en Emiratos Árabes Unidos y Dubái por temor a ataques.