Israel continúa sus ataques aéreos en vivo contra objetivos de Hezbollah en Beirut, la capital libanesa, generando columnas de humo, explosiones audibles y focos de incendio visibles en la noche. Los conductores describen en directo las consecuencias, incluyendo alarmas en celulares y conversaciones nerviosas de libaneses.
El primer ministro Benjamin Netanyahu decidió asestar un golpe mortal al grupo terrorista Hezbollah, que no se desarmó pese a acuerdos para el alto el fuego en Gaza. Los bombardeos ignoran el pedido del presidente francés Emmanuel Macron de abstenerse de atacar Líbano, mientras Francia promete refuerzos solo a las Fuerzas Armadas Libanesas, no a Hezbollah.
Hezbollah se incorporó rápidamente a la guerra tras ataques a Irán y la muerte de su líder supremo, pero sus capacidades misilísticas disminuyen por los constantes bombardeos israelíes. Se observa fuego intenso tras detonaciones y se escucha disparos en las imágenes transmitidas en tiempo real.
La tensión es máxima con la guerra en directo: Israel confirma nueva etapa ofensiva también contra Irán, mientras Hezbollah resiste en Beirut. Esto forma parte de la segunda fase del conflicto regional involucrando a Hamas y rebeldes hutíes en Yemen.
Las intervenciones buscan neutralizar la amenaza de Hezbollah, respaldado por la Guardia Revolucionaria iraní, en un contexto de evacuaciones previas y refugios saturados en Líbano.