Israel continúa bombardeos en Beirut, capital del Líbano, contra el grupo terrorista Hezbollah. En transmisión en vivo se observa la caída de misiles y un foco de incendio en la ciudad, tras advertencias del gobierno israelí para evacuar o refugiarse.
El primer ministro de Israel decidió asestar un golpe mortal a Hezbollah, que no se desarmó pese a acuerdos. Esto ocurre en la segunda fase del conflicto, incluyendo el desarme exigido para el alto el fuego en Gaza.
Los ataques responden a la capacidad de Hezbollah para lanzar misiles contra Israel, aunque disminuyeron junto con los de Irán. Hezbollah se incorporó a la guerra tras la muerte del líder supremo iraní.
Se menciona también el impacto en rebeldes hutíes en Yemen y Hamas, en el contexto de la guerra contra el terrorismo patrocinado por Irán y la Guardia Revolucionaria.
La columna de humo marca el sitio exacto del nuevo ataque israelí en la noche libanesa.