El ejército de Israel derribó un avión Yak-130 iraní sobre Teherán utilizando un F-35 Adir, marcando el primer combate aire-aire de la Fuerza Aérea israelí en 40 años y demostrando superioridad tecnológica en espacio aéreo enemigo.
La guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos involucra ya a 18 naciones, con ataques en Chipre, Cisjordania, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Oman y Jordania. Francia envía un portaaviones a Chipre junto a Alemania, Reino Unido y España, mientras Turquía y Azerbaiyán se suman al conflicto.
Hezbollah, respaldado por Irán, lanzó ataques contra el norte de Israel en venganza por la muerte del ayatollah Khamenei, provocando una respuesta israelí que mató a más de 70 personas, incluyendo al jefe de inteligencia del grupo en Líbano. Israel advirtió evacuaciones en el sur libanés ante posibles incursiones terrestres.
Estados Unidos justificó los ataques iniciales para desmantelar el programa nuclear y de misiles balísticos de Irán, buscando un cambio de régimen y elecciones libres, aunque subestimaron el poder de fuego iraní. El conflicto genera inflación global, fortalecimiento del dólar y subas en naftas del 8-9% en Argentina, impactando exportaciones de petróleo y precios locales.
Un representante de la Unión Europea acusó a Irán de exportar la guerra para causar caos, priorizando la seguridad de ciudadanos en la región. Panelistas cuestionan el fin de la escalada, comparándola con conflictos prolongados como Ucrania-Rusia o Venezuela.