Un F-35 Adir israelí derribó un avión de combate Yak-130 de la Fuerza Aérea Iraní en el primer derribo aire-aire de la historia realizado por un F-35 tripulado.
Los defensores del régimen iraní gritaron Allahu Akbar en tierra creyendo que habían abatido un caza israelí, pero la estela de humo correspondía a su propio avión.
Este suceso marca un cambio en la guerra, que ahora incluye combates aéreos directos además de misiles y drones, en el quinto día de ataques mutuos entre Israel e Irán, incluyendo bombardeos en Beirut y bases petroleras.
Israel devolvió ataques contra Hezbollah tras el misilazo iraní, con tensiones escalando a embajadas en Arabia Saudita.