Israel está degradando el ecosistema de misiles balísticos de Irán, que planeaba tener 8.000 para 2027 capaces de destruir barrios enteros, según explicó el capitán Roni de las Fuerzas de Defensa de Israel en una entrevista en vivo.
El portavoz enfatizó que esta campaña responde a décadas de agresión iraní, incluyendo financiamiento a Hezbollah y Hamas, ataques como el 7 de octubre y amenazas nucleares, no una guerra iniciada por Israel sino la culminación de una provocada por Teherán hace cuatro décadas.
Israel niega operaciones en zonas donde Irán alega daños colaterales como el bombardeo a un colegio, y destaca esfuerzos para minimizar víctimas civiles atacando solo objetivos militares, mientras Irán lanza misiles contra población israelí y sus proxies como Hezbollah exponen a civiles libaneses.
Ante consultas sobre el Estrecho de Ormuz, el capitán afirmó que Irán intenta bloquearlo sin éxito, sin barcos en la zona según Estados Unidos, y descartó revelar planes como incursiones terrestres, priorizando neutralizar la amenaza misilística, nuclear y terrorista sin buscar cambio de régimen.
El objetivo final es garantizar la seguridad de Israel sin otro 7 de octubre, protegiendo al pueblo israelí y deseando libertad al pueblo iraní oprimido por su régimen teocrático, mientras advierten sobre células terroristas globales y la visión extremista de Irán que divide el mundo en fieles e infieles.