La Guardia Revolucionaria iraní ha tomado el control total en Irán, dejando al país completamente aislado mientras ataca a países árabes, europeos y ahora enfrenta la unidad global en su contra. Alemania, Gran Bretaña, Francia y hasta España han girado su posición, con el canciller alemán comprometiéndose a pelear contra Irán, Gran Bretaña enviando aviones tras ataques en Chipre y Macron desplegando el portaaviones nuclear Charles de Gaulle en el Mediterráneo.
Estados Unidos lidera con drones Reaper y kamikazes contra lanchas iraníes en el Estrecho de Hormuz, amenazando el Mundial de Fútbol en México, EE.UU. y Canadá con posibles atentados, especialmente si Irán enfrenta a EE.UU. en la final el 3 de julio en Dallas. México y Canadá, pese a tensiones con Trump, cancelan reservas y colaboran en la guerra.
Guajidi, condenado por el atentado a la AMIA y ahora máxima autoridad de combate de la Guardia Revolucionaria, dirige los ataques globales, incluyendo amenazas de locos solitarios que obligarán a agencias de inteligencia a trabajar intensamente. El final de Irán está cantado, pero el daño potencial en el camino es incierto.
Argentina celebra alinearse con EE.UU. en lugar de Bolivia, Irán y Cuba, recibiendo inversiones en vez de misiles, según el doctor Carlos Federico Rucao en el programa.