El panel de Imbatibles denunció a Irán como principal desestabilizador en Medio Oriente, con ambición imperial expansiva intacta desde atentados como los sufridos por Argentina. Destacaron que la mayoría de países árabes rechazan su agresión, atacados por proxies chiitas en conflictos sunita-chiita.
Irán reprime brutalmente a su población con decenas de miles de muertos y mantiene una visión de destrucción literal contra Israel, rompiendo reglas internacionales al avanzar sin límites en su programa nuclear capaz de destruir el mundo.
Se cuestionó el consenso mundial contra Irán, comparándolo con situaciones pasadas, y se llamó a mantener diferencias en límites post-Segunda Guerra Mundial. El panel lamentó la violencia decidida de Irán y pidió diálogo una vez debilitado su perfil nuclear.
Ante la falta de líderes como Bergoglio para mediar, recordaron esfuerzos culturales como orquestas árabe-judías, pero enfatizaron que Irán debe dialogar para cualquier solución.