El plantel de Inter Miami ingresó a la Casa Blanca donde Donald Trump dio un discurso sobre ataques militares contra Irán, destruyendo misiles y fuerza aérea enemiga, con el equipo de fondo.
Periodistas destacaron la llegada de figuras como Luis Suárez, Rodrigo De Paul, Javier Mascherano y el dueño multimillonario, sin ver aún a Lionel Messi. El equipo llevó regalos a Trump: pelota rosa, trofeo MLS, camiseta con número 47 y un Rolex.
La visita protocolar recuerda recepciones a campeones en la Casa Blanca, aunque generó comentarios sobre lo incómodo del contexto bélico con jugadores presentes. No se vio a David Beckham ni a Trump inicialmente.
Conductores bromearon sobre la foto histórica con Messi al lado de Trump hablando de guerra, y el malestar posible de jugadores ante declaraciones sobre Irán.
Trump elogió a su equipo militar mientras el desfile continuaba, en un marco inusual para deportistas.