El conflicto en Medio Oriente continúa escalando con la operación Furia Épica, que inició hace una semana con bombardeos israelíes contra infraestructura de Hezbollah en Beirut y un ataque desde submarino estadounidense que hundió un buque militar iraní en el Océano Índico, metodología no vista desde la Segunda Guerra Mundial.
Portales internacionales hablan de una ola expansiva en la región, mientras Irán designa como sucesor del líder supremo Ali Khamenei a su propio hijo, descrito como más feroz que el padre y dispuesto a profundizar la guerra en lugar de buscar diálogo.
El ministro israelí Israel Katz amenazó con eliminar a cualquier dirigente elegido por el régimen iraní, sin importar dónde se esconda, y Irán mantiene activa su amenaza contra Israel y Estados Unidos.
La tensión bélica se intensifica sin señales de desescalada, con Irán apostando por la confrontación directa.