Los gendarmes y miembros de otras fuerzas de seguridad cobran entre 700 mil y 900 mil pesos mensuales, incluso con 15 años de antigüedad, y deben pagar alquiler, uniformes y botas cuando los desplazan a otras provincias.
La situación genera desesperación porque muchos recurren a préstamos para pagar otros préstamos, acumulan deudas en billeteras virtuales con una mora del 50%, y enfrentan cortes inmediatos de luz, gas o agua al mes de atraso.
Panelistas denuncian la angustia de la gente que no llega a fin de mes, con llamadas extorsivas de cobradores, y critican al gobierno por no responder a este fracaso del modelo económico basado en deuda a nivel macro y micro.
Antonio defiende que el endeudamiento creció sanamente desde 2023 y que la mora, aunque subió por elecciones, está bajando en enero-febrero, mientras otros cuestionan remates masivos de motos y autos por bancos.