Nahuel Gallo, argentino liberado de una celda oscura en Venezuela, relató cómo cantaba el himno nacional todos los días y fabricaba banderas con jabón para mantener su orgullo patrio durante 15 meses de encierro.
El conductor lo elogió como héroe silencioso comparable a los prisioneros de Malvinas, destacando que Gallo comía con su hijo casi desconocido y devoraba una milanesa al llegar, mientras critica que los amigos del kirchnerismo lo torturaron en una celda de dos por dos metros sin contacto familiar.
Acusó al kirchnerismo de alianzas con dictadores como Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, financiados con valijas de PDVSA, y exigió pedido de captura para Delcy por genocidio que expulsó a ocho millones de venezolanos.
Rechazó dudas sobre Gallo como espía y celebró su liberación, contrastando con el silencio de Hugo Taiana y otros que avalan dictaduras como la venezolana o cubana, mientras el conductor se posiciona en la vereda de la libertad contra el autoritarismo.
Remató criticando chicanas de la AFA y Claudio Tapia (Chiquitapia), vinculando al sector ruidoso que envidia a héroes como Gallo.