La ministra Patricia Bullrich recibió en el Senado al gendarme Nahuel Gallo, liberado tras 448 días detenido ilegalmente en Venezuela, en un encuentro al que no invitó a la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien comió cerca pero quedó afuera.
Bullrich abrazó a Gallo junto al jefe de Gendarmería e invitó a cuatro senadores: Maximiliano Abad (UCR), Martín Goerlin (PRO), Abdala y Monteverde (La Libertad Avanza). Gallo relató no haber visto la luz solar los primeros tres meses, detención inmediata en frontera por pasaporte y una sala de tortura en Rodeo 1 sin afectarlo.
Estaba con 35 extranjeros y militares venezolanos opositores al régimen, usados para sacar información. Bullrich le regaló su libro "Guerra sin Cuartel", donde destaca sus gestiones como ministra de Seguridad, y hablaron de la operación de rescate con avión de AFA que intentó apropiarse del mérito.
Gallo rechazó agradecer públicamente a AFA por pedido de Delcy Rodríguez, aliados del régimen venezolano, pese a dificultades diplomáticas argentinas como la destrucción de la embajada. Bullrich enfatizó el rol de Gendarmería y Argentina contra el régimen chavista.
Queda otro argentino detenido, Germán Giuliani, abogado; Bullrich recibe mañana a sus familiares, pero el gobierno evita relación con Delcy Rodríguez, a diferencia de Donald Trump, gestionando vía embajadas de Italia o EE.UU.