Las fragatas griegas Chimon y Zara llegaron a Chipre para defender la isla tras un intento de bombardeo a una base británica cerca de Limasol.
Dieciséis cazas griegos se activaron por una alerta de objeto desconocido en el espacio aéreo chipriota, lo que obligó a un vuelo de Aegean a regresar a Atenas.
El primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis confirmó la doctrina de defensa mutua greco-chipriota con aprobación firme.
Emmanuel Macron envió el portaaviones Charles de Gaulle al Mediterráneo, mientras Reino Unido despliega helicópteros y el destructor HMS Dragón en sus bases chipriotas. Alemania e Italia preparan envíos similares.