Agostina Páez, abogada argentina retenida en Brasil, enfrenta rechazo del Ministerio Público Fiscal a su defensa por injuria racial en un bar el 14 de enero.
Está controlada con tobillera en un departamento, no prisión domiciliaria; la fiscalía desestima argumentos de falta de intención delictiva y pide quedarse por complicar el proceso si regresa a Argentina.
Se basa en video donde amigas la frenan; no aplica acuerdo judicial hasta condena, y Páez denuncia amenazas, costos propios agotados y deseo de volver.
La justicia brasileña se muestra firme en el caso.