La finalísima entre selecciones, originalmente en Catar, enfrenta novedades hoy o mañana por el conflicto en Oriente Medio que suspendió el evento.
Se descartaron sedes como Miami, Nueva York, Maracaná y Bernabéu; surge Londres como opción principal con estadios como Wembley o el del West Ham, ideal por la ubicación de jugadores europeos.
Las 80.000 entradas se agotaron en dos horas en Catar, con mucho dinero en juego, pero hay temor a jugabilidad; figuras como De la Fuente y Scaloni involucradas.