Los feedlots en Argentina alcanzaron un récord histórico de 1.888 establecimientos, marcando un cambio en la producción ganadera del pastoreo tradicional al engorde a corral con alimentación a base de granos.
Este sistema acelera el engorde, mejora la eficiencia y estabiliza la oferta de carne durante el año, con una parte creciente de la carne en carnicerías proveniente de feedlots llenos que anticipan mayor oferta a corto plazo.
El crecimiento responde a una relación favorable entre el costo del maíz y el precio de la carne terminada, junto con retención de animales en el campo, aunque factores como dólar, exportaciones y costos logísticos influyen en precios finales del asado.
Un alto nivel de encierre puede estabilizar precios o moderar subas, pero no garantiza bajas significativas por sí solo.