China presenta un plan quinquenal de más de 140 páginas para impulsar avances científicos e integrar la inteligencia artificial en su maquinaria económica e industrial, elevando el valor agregado de industrias digitales al 12,5% del PIB.
El plan incluye políticas para un mercado de datos nacional, adopción de IA en cadenas de suministro y sistemas de seguridad de IA, abarcando biomedicina, tecnología cuántica, fusión nuclear e interfaces cerebro-computadora.
Busca comercializar robots humanoides con IA para resolver escasez de mano de obra y fábricas con mínima supervisión humana, enmarcado en la rivalidad con Estados Unidos por el dominio tecnológico y la seguridad nacional.
Se basa en éxitos de desarrolladores chinos como DeepSecret, que acortaron distancias con líderes como OpenAI y Gemini.