El general Brad Cooper, del mando central de Estados Unidos, anuncia un golpe devastador contra la capacidad naval de Teherán, hundiendo 30 barcos de guerra iraníes y atacando un buque portadrones masivo comparable a un portaaviones de la Segunda Guerra Mundial que arde en alta mar.
Se confirma también la destrucción del buque Iris Vena por un torpedo de submarino estadounidense en el océano.
En el plano aéreo, la Operación Furia Épica ha alcanzado 200 objetivos estratégicos en lo profundo de Irán, incluyendo la capital Teherán.