En el programa Cortá por Lozano, el panel analiza el comportamiento de Eduardo en Gran Hermano, destacando su desánimo tras ser nominado como planta por la casa, quedando tirado en el sillón y procesando el enojo, mientras su hermano Nico explica que necesita tiempo para asimilar y actuar.
Eduardo, participante veterano del reality de 2003 donde era un galán facha, entró motivado pero se achicó al ver a Andrea del Boca, con quien intenta un romance mediante chistes verdes y escatológicos que ella rechaza mientras cocina, como pedir mojar el pancito en el tuco, generando risas y especulaciones sobre si logrará seducirla con trucos de magia o su estilo picaflor.
El panel cuestiona si Andrea caerá rendida, pero coinciden en que Eduardo no cambia y advierten que es colgado, con familia que lo banca pese a no pagar cuentas, y ahora alineado con Manuel contra el grupo de Brian, discutiendo con Santiago sobre grupos y traiciones en la casa, aunque la placa lo beneficia despertándolo.
Nico revela que Eduardo trabaja como asistente odontológico, entró conectado pero la nominación lo enfureció, negando ser planta y acusando a la producción de frenarlo, mientras el panel lo ve sensible e interesante, prediciendo acción tras el bajón.
Se menciona posible interés de Eduardo en Janina y anécdotas pasadas como su tiempo en cárcel sin novias presentadas, con familia bancándolo en este tercer Gran Hermano, enfatizando que los hombres no cambian y Andrea no debe ilusionarse.