El Dr. Suárez y el Pastor Jaime oraron por el fiel con dolores, paralizando la acción del enemigo y ordenando que el mal salga de la coronilla a los pies.
Exigieron la salida de tumores, nódulos, quistes, miomas, hernias, secuelas de cáncer y hasta obras de brujería, magia o hechizos diabólicos.
La audiencia repitió en el nombre de Jesús: "Sal todo mal". El Dr. Suárez declaró que el mal retrocede y desaparece para todos orando en el mundo.
Ordenaron desaparición inmediata de cánceres, bultos y males ocultos, usando autoridad de Cristo.