Trabajadores despedidos de FATE sufrieron una represión feroz con palos y gases durante media hora frente a la planta, en medio de una audiencia sin avances.
La protesta contra los casi mil despidos se extendió una semana de conciliación obligatoria, pero sin respuestas para los laburantes en una Argentina excluyente.
Página/12 destaca la brutalidad policial contra quienes reclaman en el contexto económico actual.