El Dr. Suárez continúa su prédica en el programa religioso enfatizando que la palabra de fe está cerca, en la boca y el corazón, según Romanos 10, y genera fe al oírla para recibir bendiciones, curaciones y liberaciones.
Detalla el proceso de salvación: confesar con la boca que Jesús es el Señor y creer en el corazón que Dios lo resucitó de los muertos asegura la salvación eterna y el paraíso, mientras rechazarlo lleva al infierno eterno sin escape.
Explica que se cree con el corazón para justicia y se confiesa con la boca para salvación, formando un pacto con Dios que repele males y demonios; insta a no hablar con el demonio sino echarlo fuera en fe.
Subraya que no hay diferencia entre judío y griego: todos los que invocan al Señor son salvos por igual, ricos en bendiciones, sin importar origen; menciona el velo simbólico en los ojos de algunos judíos que un día entenderán el evangelio.
El espíritu humano es eterno como el de Dios, y rechazar a Jesús condena al suplicio eterno en vez del paraíso perfecto; el Dr. Suárez comparte su conversión a los seis años hace 71 años, reafirmando su siervo de Dios.