El panel aborda qué sucede al dejar medicamentos para bajar de peso como Ozempic o semaglutida, análogos del GLP-1 natural que reduce apetito, retiene grasa, dilata arterias y protege corazón, pero actúa solo minutos en el cuerpo.
La industria creó versiones duraderas que facilitan bajar peso actuando en cerebro, páncreas, hígado y estómago, pero al abandonarlos, dos tercios de usuarios suben peso vía grasa, según estudio en New England Journal of Medicine.
Mitad abandona por costo alto (320.000 pesos/mes sin cobertura), náuseas o inyecciones; la clave para evitar rebote es actividad física constante.