Carmen Barbieri evocó con emoción a Alberto Olmedo, a 38 años de su fallecimiento físico, destacando que su legado permanece en la memoria de los argentinos gracias a sus películas y su carisma único.
La conductora contó anécdotas personales, como cocinarle lentejas en su casa y recibir besos afectuosos del comediante, a quien describió como un gran compañero respetuoso. Recordó su encuentro laboral y las cenas compartidas, subrayando que Olmedo sigue vivo en el corazón del público, incluso para las nuevas generaciones que lo conocen por su filmografía.
Saludó a la familia, incluyendo a Tita Rus, Sabrina y los hijos, expresando su cariño. Un invitado, Juan, hijo de Marisa Andino —quien actuó en una película de Olmedo—, confirmó que su madre lo hizo ver todas sus cintas, resaltando su influencia perdurable en el humor argentino.
Panelistas elogiaron su estilo de caminar, hablar y rictus facial, que inspiró a cómicos actuales como algunos que imitan sus gestos sin nombrarlos. Recordaron su muerte sorpresiva a los 54 años en un accidente en Mar del Plata, con menciones a su agilidad física, el rocío marino que pudo contribuir al resbalón desde un balcón en el piso 11, y rumores de sustancias.
Carmen relató detalles íntimos compartidos por Nancy Herrera, quien estaba embarazada de él y lo vio caer en cámara lenta mientras le tomaba la mano, un momento traumático que ella revive constantemente.