Carlos Perciavale, el emperador de la risa, pone en subasta pública más de 100 lotes de su historia artística, incluyendo trajes con valor afectivo usados en personajes y junto a colegas como Antonio Gasalla.
El remate ocurre en un momento difícil económico, desde su casa en Laguna del Sauce, Uruguay, donde vive bastante solo con una persona que lo acompaña esporádicamente.
Gustavo Descansi reporta en vivo desde Punta del Este, destacando el shock emocional de Perciavale al recordar anécdotas con cada prenda, como un traje compartido con Gasalla.
La subasta permite a fans adquirir recuerdos de su trayectoria, mientras él dispone en vida de sus bienes personales.