Un buque ruso que transportaba gas natural licuado se hundió en el Mediterráneo entre Malta y Libia tras sufrir un incendio. Su tripulación fue rescatada cerca de la costa libia.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, calificó el incidente como un ataque terrorista perpetrado por fuerzas ucranianas con drones náuticos desde Libia.
Rusia advirtió que se reserva el derecho a responder con medidas políticas y diplomáticas. Ucrania no emitió declaraciones al respecto.