Dos personas quedaron atrapadas a 280 metros de altura en un globo aerostático enredado en una torre de telefonía en Longview, Texas, tras una hora de escalada heroica de bomberos que las rescataron sin cascos ni protecciones.
Los rescatados fueron hospitalizados pero están fuera de peligro, mientras los conductores destacan el vértigo, el riesgo de shock, desmayos o resbalones por sudor o calambres durante el rescate.
Recuerdan tragedias previas como globos incendiados en Turquía en Capadocia y explican que los globos carecen de timón o motor, dirigidos por corrientes de aire y quemador para ascenso-descenso.
Los panelistas cuestionan por qué no usaron helicóptero con soga en vez de escalar y advierten sobre riesgos innecesarios comparados con aviones o museos.