Una argentina varada en Dubái, agotados los canales diplomáticos con Cancillería, embajada y consulado, redactó una carta abierta a Chiquitapia de la AFA para que la rescate, tras promesas incumplidas de reunión informativa que se suspendió.
El panel estalló en risas y caos, con el conductor furioso amenazando levantar el estudio por revelar el dato, gritando interrupciones y acusando falta de huevos, mientras ironizaban que la AFA logra lo que no el gobierno de Milei.
Destacaron la desesperación: citados extraoficialmente en hotel sin datos, esperando respuestas que no llegan, en un tono de incredulidad y burla al manejo oficial.
Otro caso similar pidió lo mismo, amplificando la sátira sobre la ineficacia diplomática.