Violentos bombardeos de Estados Unidos e Israel azotan Teherán y otras zonas de Irán, con ataques masivos que elevaron la cifra de muertos a mil personas. Israel destruyó infraestructura de misiles balísticos subterráneos y sitios de lanzamiento durante la noche.
Francia autorizó el uso de sus bases en Medio Oriente, mientras España envió una fragata a Chipre. Irán atacó Azerbaiyán con drones, hiriendo a cuatro personas y expandiendo el conflicto. Drones iraníes impactaron en Tel Aviv y Jerusalén, con Israel defendiendo con sistemas de tres etapas que cuestan millones.
Irán contraatacó con drones contra la base Kansi en Dubái y un misil en una base aérea en Qatar. Israel bombardeó Teherán, Beirut y norte de Líbano, matando al menos diez. Estados Unidos gasta más de mil millones de dólares en ataques, generando fatiga en sus ciudadanos que cuestionan guerras ajenas.
En el Senado estadounidense, demócratas proponen limitar fuerzas para futuras guerras. España, bajo Pedro Sánchez, rechaza involucrarse recordando protestas contra la guerra de Irak en 2003, ante amenazas de Trump por aranceles y Groenlandia. Preocupación por expansión a Europa vía Chipre y tres continentes.
Jets privados salen masivamente de Dubái tras impacto en estacionamiento consular. Marco Rubio se pronunció sobre ataques, mientras la guerra intensifica sin tregua.