Un grupo de 122 ciudadanos portugueses llegó a Lisboa en un vuelo comercial desde Dubái, abandonando el Golfo en medio de la creciente tensión regional.
Los repatriados expresaron alivio por regresar a Portugal y reunirse con sus familias tras quedar varados.
Los aeropuertos del Golfo operan con capacidad reducida mientras aerolíneas y gobiernos evacúan a decenas de miles de ciudadanos ante el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.