Ronnie Kaplan, vocero de la Fuerza de Defensa de Israel, explicó que la operación contra Irán se lanzó por inteligencia que reveló un programa acelerado de misiles balísticos, con meta de 8000 unidades para 2027 dirigidas a civiles israelíes y del Medio Oriente. La amenaza existencial creció tras la guerra de junio pasado, y el régimen iraní extremista repite consignas de borrar Israel del mapa y atacar a Estados Unidos.
Kaplan relató sirenas recientes por ataques conjuntos de misiles balísticos iraníes y cohetes del Hezbollah desde Líbano, en la primera fase de la operación que ya supera las 100 horas. Israel aprovechó una oportunidad única de inteligencia del sábado para defenderse preventivamente, preguntándose si Irán usaría armas nucleares si las tuviera.
El panel debatió el contexto: guerrilla interna en Irán apoyada por Estados Unidos vía Starlink, descontento popular imposible de frenar sin soluciones; riesgo nuclear de los nueve países con bomba atómica; Rusia debilitada por ataques ucranianos a refinerías de petróleo que limitan sus drones; posibles blancos como Japón y Reino Unido si escala.
Discutieron mediadores neutrales, rol chocante del Vaticano por diferencias religiosas chiita-suni, y células terroristas en Líbano e Irán como bombas a punto de explotar. Anteriormente, el jubilado Yehuda desde Tel Aviv describió sirenas por misiles iraníes interceptados por la Cúpula de Hierro.