El portavoz del ejército israelí, Ronnie Kaplan, detalla que en las primeras 100 horas de la operación León Rugiente eliminaron gran parte del liderazgo del régimen iraní, lograron superioridad aérea y destruyeron sistemas militares estratégicos, en respuesta a misiles lanzados por Irán y Hezbollah contra civiles israelíes.
Explica que el ataque conjunto con Estados Unidos fue preventivo ante el avance nuclear iraní, producción de misiles balísticos y apoyo a proxies terroristas, evitando una guerra mayor. Menciona hundimiento de buque iraní y alianzas sin antecedentes.
Sobre la sucesión en Irán del hijo de Jomeini como líder supremo, aclara que Israel no interviene en política interna sino protege su seguridad. Desea libertad al pueblo iraní pero prioriza defender al propio.
Confirma cierre del espacio aéreo israelí, afectando retornos de argentinos, y justifica la operación por amenazas históricas de Irán, incluyendo el ataque a la AMIA en 1994. Detalla ataques a infraestructuras nucleares subterráneas en Teherán para impedir enriquecimiento de uranio militar.