En medio de la guerra total en Medio Oriente, Donald Trump amenazó con cortar todos los tratos comerciales y situaciones con España porque el país se niega a permitir el uso de sus bases militares, pese a ser parte de la OTAN. Trump recordó que España no pagó el 5% requerido a su solicitud y ahora rechaza las bases en el sur, clave para vigilar el Estrecho de Gibraltar y el Mediterráneo.
La Unión Europea, con Bruselas a la cabeza, se solidarizó con Pedro Sánchez, quien afirmó que su postura es no a la guerra y no teme amenazas de Estados Unidos. Sin embargo, Alemania envió solidaridad a Israel, Francia despliega un portaaviones en el Mediterráneo para defender Grecia, y Gran Bretaña se alinea tras ataque a Chipre. Marcelo Bosco advierte que se forma una coalición anti-Irán, con países árabes del Golfo y europeos, dejando a España potencialmente aislada en la OTAN.
Estados Unidos mantiene un despliegue masivo con 50.000 soldados, 200 cazas y dos portaaviones en la región, comparable a las guerras del Golfo de 1991 y 2003, aunque sin tropas terrestres por ahora pese a presiones de Trump. Reiteran el hundimiento de un buque iraní frente a Sri Lanka con más de 100 desaparecidos de 180 tripulantes, a 75 km del puerto de Gaise en el Océano Índico.
En Irán y Líbano, atacan hospitales y escuelas usados como escudos humanos por Guardias Revolucionarias, violando Convención de Ginebra. Evacúan niños de hospitales ante bombardeos; un misil iraní fallido impactó una escuela de niñas. Israel y EE.UU. focalizan sitios militares iraníes, mientras Rusia y China sueltan la mano a Teherán.