En pleno escalada de la guerra total en Medio Oriente, un ataque dejó un buque iraní hundido frente a las costas de Sri Lanka con más de 100 desaparecidos, mientras continúan los bombardeos mutuos entre Israel e Irán, y Hezbollah pierde misiles sin capacidad de renovación tras la eliminación de su líder veterano Rada Hazai, enlace con la fuerza Quds.
Estados Unidos mantiene una canilla abierta de municiones y combustible a Israel mediante aviones cisternas, en conjunción de intereses con Donald Trump, aunque encuestas muestran que el 53% de los estadounidenses desaprueba la intervención en año electoral, y el Senado debate limitar los poderes de guerra de Trump.
Israel ve en el conflicto una oportunidad para destruir el poderío nuclear, balístico y la voluntad genocida de Irán contra su existencia, exigiendo la caída del régimen a toda costa, mientras Líbano anuncia proscripción de Hezbollah pese a su rol político.
España genera furia de Trump al negar bases militares a EE.UU. para la ofensiva, pese a ser parte de la OTAN; el presidente Pedro Sánchez clama "no a la guerra", y Trump amenaza romper acuerdos comerciales con aranceles y usar las bases igual por la prepotencia compartida en el roce.
Marcelo critica la alianza ideológica de la izquierda española con el régimen misógino y opresor de Irán por progresismo selectivo, que ignora derechos humanos en Teherán y Gaza mientras apoya consignas genocidas contra Israel.