El tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz disminuyó entre 40% y 50%, con petroleros cayendo un 90% en una semana debido a amenazas iraníes y tres incidentes sospechosos contra buques.
Algunos petroleros cruzan con transpondedores apagados. Es un paso clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
Navieras como la danesa Maersk y la alemana Hapag-Lloyd suspendieron reservas en puertos del Golfo (EAU, Omán, Irak, Kuwait, Qatar, Bahréin, Arabia Saudita, Yemen), salvo excepciones para alimentos y medicamentos.
Maersk tiene dos buques en la zona actualmente.