Una nota del New York Times muestra mapas del merma de buques en el Estrecho de Hormuz, estratégico para un quinto de la producción mundial de petróleo, desde el 23 de febrero al 2 de marzo por los ataques en la guerra.
Normalmente pasan 80 petroleros y gaseros al día, pero la cantidad disminuyó drásticamente; Irán define el cierre, afectando exportaciones y disparando precios del Brent y WTI.
Asia es el principal afectado, con China, India, Japón y Corea del Sur como top importadores; en 2024, más del 80% del petróleo y gas por el estrecho fue a Asia según la Administración de Información Energética de EE.UU.
Países tienen reservas para meses, pero cierre continuo dañaría economías; genera volatilidad en mercados y se discute si conviene a Irán o EE.UU., impactando sus propias exportaciones.