La guerra en Medio Oriente se intensifica con sirenas de alarma activándose en Tel Aviv en vivo, mientras panelistas describen un escenario "distópico" e "inimaginable". Estados Unidos, liderado por Donald Trump, bombardeó Teherán preventivamente para impedir que Irán desarrolle armas nucleares, en medio de una guerra comercial con China que eleva precios del petróleo y afecta a Argentina vía YPF.
El economista Juan Carlos alertó sobre subas inevitables en combustibles si el barril supera los 80 dólares, pese a minimizaciones del presidente de YPF, Horacio Marín. Alemania y el Reino Unido apoyan a EE.UU., desplegando destructores como el HMS Dragon para defender Chipre ante amenazas de enjambres de drones iraníes, que podrían cargar gases tóxicos o bombas atómicas.
En Argentina, surge preocupación por una ola antisemita similar a la pos-Segunda Guerra Mundial, con ataques a judíos en San Telmo y Belgrano, esvásticas en hogares y riesgos para la mayor comunidad judía de Latinoamérica. El presidente Javier Milei se alinea con Benjamin Netanyahu e Israel, criticando la neutralidad histórica argentina y recordando atentados a la Embajada de Israel (1992, 22 muertos) y AMIA (1994, 85 muertos).
Panelistas debaten si conviene a Argentina involucrarse: algunos ven respaldo en la comunidad judía, otros advierten represalias de Irán y cuestionan consejos de Trump a iraníes. Un argentino, Quique, desde cerca de Tel Aviv relata alarmas constantes desde el sábado, con 40% de israelíes sin refugio privado corriendo a barriales bajo sirenas de 1,5 minutos.
Israel activa escudo de hierro y alertas celulares personalizadas, mientras Dubái y vecinos enfrentan noches de sirenas. El mundo convulsionado ignora diplomacia, con Hezbollah en Líbano y nueve potencias nucleares (Rusia, China, India, Francia, Corea del Norte, Pakistán) en tensión.