Los antiguos ritos de iniciación en deportes, como pelar, martirizar o golpear a los novatos, evolucionaron hacia bautismos amistosos e integradores con bailes, cantos, pinturas y prendas leves.
En hockey alemán, rugby con cortes locos y rapadas prolijas, básquet, fútbol como Lanús y Estudiantes, y clubes de San Luis celebran ascensos a primera sin torturas, priorizando la integración y felicitaciones.
Un referente de inferiores de Estudiantes rechaza hacer sentir mal a los pibes en pretemporada, respetando sus gustos como el pelo largo. Panelistas celebran el cambio de época, más light con cantos, aunque reconocen tradiciones honorables para algunos.
Extienden la reflexión a despedidas de solteros, recepciones de grado y fuerzas de seguridad, deseando que la "deconstrucción" se prolongue para evitar humillaciones.