Keith Starmer, primer ministro británico, reiteró que el Reino Unido no se unirá formalmente a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán sin base legal ni planificación de objetivos.
Starmer mantuvo su posición ante la Cámara de los Comunes, negando el sábado la petición de EE.UU. para usar bases británicas contra la nación persa, acusada de intensificar su programa nuclear.
Las declaraciones se dan en plena escalada del conflicto en Medio Oriente.