El presidente ruso Vladimir Putin sugirió dejar de abastecer gas a Europa para entrar en mercados más rentables como China, en medio de tensiones crecientes por el conflicto en Medio Oriente.
La Comisión Europea anunció una propuesta legal para prohibir permanentemente las importaciones de petróleo ruso a partir del 15 de abril, dos días después de las elecciones en Hungría, lo que eleva los precios del crudo internacional.
Esta situación tensiona aún más las relaciones entre Estados Unidos y España, ya que buques gaseros norteamericanos llegan a Europa vía puertos españoles, afectando el suministro continental si hay más roces.
Putin se presentó como proveedor confiable pese a la guerra en Ucrania, destacando la dependencia europea del gas ruso.